En Argentina se conmemora el “Día Nacional de la Lucha Contra la Violencia Institucional”

El martes 21 de abril se aprobó por unanimidad el proyecto de Ley que declara al 8 de mayo como Día Nacional de la Lucha Contra la Violencia Institucional en el aniversario de la masacre de Budge de 1987. El objetivo de la fecha es recordar las violaciones a los derechos humanos cometidas por fuerzas de seguridad y promover la adopción de políticas públicas en materia de seguridad respetuosas de los derechos humanos. La Ley propone la inclusión de la fecha en los calendarios escolares para que se realicen jornadas alusivas que apunten a la concepción democrática de la seguridad respetando los Derechos Humanos. La ley también dispone que se señalicen los lugares donde se han cometido hechos de violencia institucional como forma de repudio y para evocar la memoria colectiva. El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso sancionaron la Ley Nº 26811 del diputado Leonardo Grosso del Frente para la Victoria y responsable del Movimiento Evita. “Detrás de la construcción semántica ‘violencia institucional’ se acumulan día tras día víctimas de graves violaciones a los derechos humanos ocasionadas por el accionar violento de las fuerzas de seguridad, abusos que van desde detenciones arbitrarias hasta muertes por ‘gatillo fácil’”, explicó el diputado Grosso. La violencia institucional es una de las asignaturas pendientes de la democracia argentina. La falta de respuestas de las políticas de seguridad desarrolladas y los hechos graves de violencia policial en los últimos años pusieron en evidencia la inviabilidad política del modelo de seguridad y las consecuencias de la autogestión de las fuerzas policiales. Según estadísticas de la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional, en los últimos doce años murieron 1.893 personas en hechos de violencia institucional con participación de integrantes de Fuerzas de seguridad. El 49% de estas personas murió por disparos efectuados por policías que estaban en servicio. www.contralaviolencia.com.ar

Fuente: http://www.diariocronica.com.ar

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¿Trimarco por la paz?

¿Trimarco por la paz?

 

(ilustración de Ideai Castello)

 

Señora Susana:

Quiero empezar mi escrito, exponiendo un principio de nuestra Constitución Nacional, la cual dice que todos somos libres y tenemos derecho a opinar espontáneamente. Todos, Señora Susana, tenemos la oportunidad de pensar diferente, de creer en nuestras propias hipótesis, de gestar ideas y pensamientos que pueden diferir al resto, pero deben ser respetadas al igual que debemos respetar la opinión de los demás, pero en este mundo todavía sigue existiendo gente que si no pensas como ellos, te hacen creer o sentir que estas equivocado, te hostigan, te maltratan, te señal o simplemente te separan del sistema, solo por el hecho de pensar distinto….
Creer que existe una sola opinión es ser lisa y llanamente soberbio, el absolutismo no lleva a ningún lado.
Y es aquí donde quiero hacer uso de mi utopía y expresarme de forma independiente y decir NO ESTOY DE ACUERDO, NO LO COMPARTO, ME DUELE O ME HACE DAÑO, y que quede ahí como una opinión más y no ver días después que mi pasado sea “Googleado” para ver si tengo o no un pasado que me condene, que me comprometa y atacar mis ideas de esa forma, mis pensamientos no se venden, no se alquilan, soy lo que creo, lo que pienso y sobre todo lo que hago. No quiero seguir viviendo en un País donde no se respeta la diversidad de opinión, no quiero ser un Ricardo Darín que solo por decir “no estoy de acuerdo” intentaron defenestrarlo, ensuciar sus ideales o pensamientos con errores, porque…todos cometemos errores no? Acaso nuestra vida no es un constante ensayo y error? Y estoy convencida que al menos mi propia vida si lo es.
Señora Susana, entiendo su lucha, comparto su dolor, su búsqueda, su desesperación, soy madre, soy amiga, soy mujer, comprendo a través de su lucha su punto de partida, que será seguramente NO BAJAR LOS BRAZOS y deduzco que el punto de llegada será encontrar la verdad, saber que fue de su hija, abrazarla porque intuyo que llorarla solo lo debe hacer con su alma….pero hay algo que me pregunto cada vez que la veo en algún programa de televisión, usted sabe cual es el punto de encuentro?, siempre estamos parados en el de partida mirando hacia en punto de llegada, pero nos olvidamos del punto de encuentro que nos permitirá ver hacia atrás y ver todo lo que avanzamos y también mirar hacia delante y saber que estamos cerca de la meta final, y el punto de encuentro con uno mismo, con el otro, con el vivenciar o el sentir lo a que otra persona le ocurre simplemente es LA PAZ INTERIOR que poseemos en nuestra alma y la proyectamos hacia los demás.
Señora Susana, usted fue nominada al Premio Nobel de la paz…. Y que es la Paz para usted?, para que sirve?, donde está? Tiene cuerpo o tiene esencia? Por qué rezamos y pedimos Paz en el mundo, si nosotros no estamos en Paz con nosotros mismos? La Paz interior, Señora Susana, es poder disfrutar de un amanecer y sentirlo, abrazar con el alma separándonos del cuerpo, del deseo, hablar sin palabras, con gestos, con miradas, llegar a comunicarnos a través de los sentidos, sepultando palabras, alejándonos de los miedos, de la vergüenza, amándonos con el corazón, con el alma, con la mirada…, la paz interior es reconocer quien somos, que queremos y como somos, conectarnos con el mundo, con el universo porque somos parte de un todo y vamos en la búsqueda constante de lo mismo, la felicidad, esa que no sabemos que está escondida dentro de nosotros mismos y solo depende de uno encontrarla o seguirla buscando…
Pero en sus declaraciones no encuentro mensajes de paz, solo escucho referirse al resto con odio, con bronca, con palabras humillantes, hirientes, que si bien repito, entiendo su punto de partida, no comprendo su punto de encuentro. Que pasó Señora Susana con usted? Se enfermó de ambición o de odio?, porque yo me pregunto, después que usted difama a quienes no piensa como usted, no dicen lo que usted quiere escuchar, se detuvo en mirar los ojos a los hijos del descarado del Juez Herrera? O la mirada de algún familiar del Juez Lascano, o se detuvo a pensar que sienten los hijos del Doctor Posse, que pensarán los hijos del Dr. Cáceres (H)?de los policías q según usted predice q son corruptos. Usted que supuestamente debería pregonar por la paz les pudo ver el dolor? a todas las familias q ultrajo, que lastimo? Porque a mi el Juez Herrera (y no lo conozco) me recuerda a mi papá, le miro sus ojos y su templanza me recuerda a mi padre y no lo veo como Caradura o como corrupto, pero si me imagino que debe sufrir por ver a sus hijos en “boca de todos”, solo por pensar diferente, por hacer Justicia, por hacer prevalecer el derecho antes de la duda… si ellos se equivocaron deberán retractarse, no se, no soy abogada, pero si soy mujer y no puedo permitir que dejemos lastimar con odio y con palabras humillantes al que dijo NO cuando usted esperaba un SI.
Señora Susana, el dolor de una madre a donde llega?, hasta donde?,donde vemos el limite? llegaremos alguna vez al punto de encuentro?, o vale mas tener un póster del Papa Francisco que predicar su legado de paz?, de sacar el odio, de canalizar con amor tanto dolor. Donde esta Dios? a quien se culpa? al Dios que vio morir a su hijo? al Dios que le arrancó su hija? o al Dios que envía mensajes de amor, al Dios anónimo que se expresa a través de la mirada de un pobre, de un niño, de un linyera… .
Señora Susana, alguna vez pensó en retroceder y llegar al punto de encuentro? encuentro con el perdón, con la convicción de modificar, de cambiar pero de incluir y de aceptar?
Señora Susana, en nuestra mirada hay dolor, también somos hijos, somos amigos y vecinos de quien hoy usted calumnia, maltrata, ultraja…
Señora Susana, yo no puedo decirle donde esta Marita porque no lo se, no la conozco, no la vi, pero siento, lloro y extraño, tengo amor de hija, a pesar que mi mamá y mi papá me abrazan con el alma y ya no con sus cuerpos, amor de hermana y de madre,
Señora Susana sane su alma, su corazón, porque sus agendas están llenas, sus viajes por todo el mundo, pero no se olvide del amor, ese amor de madre que tienen sus entrañas, ese amor que le permitirá ver que el resto sufre sin saber donde está Marita Verón igual que usted, que su nieta, pero no tiña su búsqueda con tintes de odio, no se maneje con impunidad a la hora de hablar del resto porque hay doce años de su terrible y desesperante búsqueda pero también hay doce años de dolor de familiares que debemos escuchar las aberraciones más grandes proveniente de su boca y eso Señora Susana créame que hiere, que duele, que lastima.
Dicen, que cuando las palabras se acaban empiezan a hablar los disparos
sólo quien deja entrar el odio en su alma saben lo imposible que es sacarlo y la carga que representa.
Ser tolerante, Señora Susana, implica aceptar que los demás piensan o actúan diferente a nosotros, ser tolerante es ser humano, ser intolerante es negar la diversidad, es decir, negar lo humano.
Abrazo y siento su dolor, admiro su búsqueda pero no comparto y no acepto que el odio ensucie nuestro presente.

Vale Cáceres