Cibersuicidio: Una joven peruana se quitó la vida mientras conversaba en Facebook

Depresión. Es una de las enfermedades modernas de la sociedad actual, sus causas son diversas, los jóvenes también son víctimas de las presiones.

Esta nota no pretende hacer apología de la muerte con el caso de esta joven juliaqueña que se autoeliminó por desaprobar un curso. Apunta a hacer reflexionar a los padres: ¿saben qué pasa por la cabeza de sus hijos?. Diez de la noche del miércoles 10 de abril. Parecía una noche consagrada al descanso. Esos eran los planes de Katterine Quispe Quispe (21) y su madre Cleotilde Quispe Alanoca. Sentada en la cama a los pies de su madre, la joven le confesó que tenía miedo. Sin dar mayores explicaciones de esos temores, la madre la invitó a dormir en su cama. Katterine aceptó, pero a los pocos minutos cambió de idea y abandonó el cuarto materno. Dijo que iba a cambiarse de ropa.  No regresó, a pesar que su madre, una docente del colegio de la provincia Azángaro, volvió a llamarla. Se supone que todas las luces estaban apagadas de la vivienda ubicada en la urbanización La Capilla Enace-Juliaca. Y todos dormían. Pero Katterine, estudiante del sexto semestre de Obstetricia de la Universidad Néstor Cáceres Velásquez, intentó comunicarse desesperadamente con su enamorado, el suboficial Frankli Sancho Clemente (25).

El efectivo contó luego a las autoridades que al ver las reiteradas llamadas de su pareja, con quien llevaban cerca de dos años de relación, se conectó al Facebook. Entablaron una conversación de media hora. En el diálogo virtual, Katterine le reclamaba que no la entendía. Además sentía angustia por su mal desempeño en la universidad: había desaprobado tres cursos que la hacían perder el semestre. Intentó recuperar uno de los cursos jalados en las vacacionales. No tuvo suerte. Temía por el castigo de sus padres.  Pasadas las primeras horas de la madrugada del jueves, la joven anunció la determinación fatal: “Frankli voy a matarme”. El policía no le creyó, pero le rogó que esa era una idea errada. Lo que ocurrió en los siguientes minutos, Frankli lo narra así: “Yo no le creía hasta que vi que se fue a un costado y ya no se veía por el video, y la imagen se puso un poco oscura”. La llamó al celular, insistió por la línea fija, tampoco encontró respuesta. “De inmediato tomé mi moto y fui a su casa. Llegué media hora después. Arrojé piedras, toqué la puerta, hasta que su madre me abrió la puerta y le dije lo que pasaba con su hija.  Subieron a su habitación y encontraron cerrada la puerta. Él ingresó por la ventana para abrir la puerta y vieron a la universitaria tendida en el piso. La joven se había ahorcado con una correa. Los efectivos de la Sección de Investigación Criminal (Seincri) establecieron que el caso fue un suicidio.

SENTIMIENTO DE CULPA

Trascendió que Katterine era una estudiante aplicada. Tanto en secundaria como en los primeros semestres de la universidad, siempre había destacado. Para la familia era aparentemente extraño el bajo rendimiento. Además de formarse en la universidad, la joven estudiaba secretariado ejecutivo en el Tecnológico Manuel Núñez Butrón de Juliaca, donde ya debía iniciar sus clases.  Fue precisamente el sentimiento de culpa por no haber aprobado los cursos lo que la llevó a la frustración. ¿Jalar en un semestre es razón para tomar esta decisión fatal? Hay muchos depresivos que así lo creen. ¿Cómo disuadirlos? Un suicida siempre piensa en sus seres queridos. Esto actúa a veces como elemento disuasorio y muchas veces hace que la persona no lleve a la práctica sus planes. El otro paso es hablar con alguien, no intentar arreglárselas sola.  Según la página “Psicología: Ayuda a las Personas”, quienes piensan en esta decisión no deberían intentar arreglarse solas. Cualquier persona dará una mano. La familia juega un papel clave, también los amigos. Ellos deberán evitar los métodos para la autoeliminación: pesticidas y otras sustancias tóxicas, medicamentos, armas de fuego, etc. Es necesario crear un clima favorable y no de crítica contra las personas en riesgo. Quizá estas pautas le hubiesen servido a Katterine para no sentir que el mundo se le caía encima.

ENFOQUE

José Gutiérrez, Psicólogo: “LA SOLUCIÓN EXISTE”

La falta de autoestima es lo que esencialmente tiende a generar frustraciones que terminan en depresión. Muchas veces, acciones como la sobreprotección a la persona llevan a que ésta en determinado momento de frustración termine en el intento de autoeliminarse. Todos tenemos frustraciones, pero personas con baja autoestima no podrán afrontar un problema y toman estas decisiones fatales. Y el Internet a través de algunas páginas hacen apología a la autoagresión. ¿Cómo evitar el suicidio? Apenas haya un cambio brusco en la personalidad, el padre debe averiguar de qué se trata. Sin presiones y apelando al diálogo. Si hay desarrollo de la depresión  estamos frente a un potencial suicida.  Si él o ella no quiere comunicarse, se aísla y presenta un cuadro de ansiedad, hay que actuar de inmediato. La familia debe actuar como una palanca, porque la depresión genera trastornos en la persona y puede conducir a un camino sin retorno. Y si no es suficiente la familia, debe acudir a un psicólogo o buscar ayuda médica. La solución existe, por eso no debemos permitir más suicidios.

Fuente: Diario La República (Perú)

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